Reducir la desigualdad

Editorial
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Decía un conocedor de la zona, tras la decisión de Trump de retirar las tropas de Afganistán, que volverían los Taliban porque ellos tenían un dios, no Alá sino su Alá-taliban, el cual trasladaba a la población la idea de tener un proyecto y un orden.

En AIRE somos aconfesionales y la mayoría ateos, por lo que nuestra propuesta a la sociedad no va a ser una verdad revelada. Pero sí tenemos una idea central sobre la que fijar criterios y trabajo: Vamos a reducir la desigualdad.

Reducir la desigualdad de forma estable requiere bastante más que medidas puntuales pero no podemos dejar de aplaudir las que se toman y van en la buena dirección (aumento del SMI) ni dejar de criticar las que van en sentido negativo (precios de la luz desorbitados).

En AIRE no compartimos las críticas fáciles y demagógicas pero carentes de alternativa que son tan habituales, por ejemplo, las hechas por actuales miembros del gobierno ante subidas del precio de la luz en tiempos de Rajoy.

Hoy el precio se sigue fijando bajo el mismo sistema que cuando gobernaba Rajoy y no se ha trabajado para que el precio no sea el establecido en la oferta marginal. Con tanto marear con los que estaban en la cárcel y el montaje del problema territorial se han olvidado de las cosas de comer.

Aplaudimos el esfuerzo en vacunación contra el covid que se está realizando, aunque con un gobierno de AIRE las vacunas que se desarrollan en España hubieran tenido mucho más apoyo.

Seis mossos heridos en el final de las fiestas de Sants. Los finales de fiesta son cada vez más violentos. Aún así, nada que ver con las noches de asedio a la comisaría de Via Laietana acompañados de numerosos incendios de mobiliario urbano que realizaron los partidarios del Procés en 2017 y 2019. La permisividad por complicidad política de aquellos hechos violentos y absurdos ha llevado a muchos a creer que tienen derecho a decidir destrozar mobiliario y atacar a agentes del orden cuando quieran.  En AIRE apoyamos a los agentes del orden y condenamos las agresiones que han sufrido.

Otro gran tema mediático de estas últimas semanas ha sido la devolución de menores desde Ceuta a Marruecos. Por supuesto, debe cumplirse la legalidad que para eso está pero desde AIRE debemos recordar que los menores deben estar con sus familias y solo en casos muy excepcionales la administración ha de asumir la tutela.

No quisiéramos que Marruecos nos acusara de secuestro de menores al no ser diligentes en devolverlos a sus familias, verdaderos titulares de su patria potestad. Ya tenemos bastante con no haber esclarecido casi ninguno de los miles de secuestros de recién nacidos que hubo en los hospitales españoles de titularidad religiosa hasta bien entrados los 80.

Pero la noticia en mayúsculas de estos días es la rapidísima toma del poder en Afganistán por parte de los Taliban. Su infiltración en el ejército y policía afgana era, sin duda, notable. El desconocimiento de Occidente sobre esa infiltración es muy preocupante. Y si eran conscientes de esa infiltración es más preocupante todavía.

El caos del aeropuerto de Kabul, donde al menos un avión del ejército belga salió vacío de Kabul a pesar del gentío que se agolpaba para huir, simboliza el cambio en el orden mundial que lleva años gestándose.

Eso sí, mientras se va asentando ese nuevo orden lo que hoy hay es un gobierno en Afganistán que condiciona la vida de las personas en razón de sexo, orientación sexual, opinión ó rama religiosa. Es muy grave pero no menos grave que lo que también ocurre en Arabía Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Sudán ó partes de Somalia, a pesar que, sobre todo los países del golfo pérsico, nos despiertan mucho menos la atención.

Pero esa misma línea de discriminación la tenemos en la propia Europa. Ahí tenemos a Polonia y Hungría, pero en la propia España se nos presentó algo tan reaccionario como el Plan Ibarretxe. El movimiento independentista en Cataluña no se puede analizar en una sola frase pero sin analizar sus fuertes dosis de supremacismo frente a lo que ellos llaman español y sus vínculos con Montserrat y la Iglesia catalana no puede entenderse ese movimiento.

Grupo Promotor AIRE

 

One thought on “Reducir la desigualdad

  • Me alegra que AIRE tenga una visión razonada y razonable, sin aspavientos ni dogmatismos, y que tenga una visión global sobre el mundo así como una oposición clara a las estructuras eclesiales

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