¿Crisis accidental?

Opinión, Opiniones Fronterizas
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Otra fascinante entrevista con Michael Hudson sobre cómo Estados Unidos ha convertido la guerra de Ucrania en una victoria sobre Alemania y la UE. Guerra subsidiaria OTAN-Rusia: Señales reveladoras de una América que se desvanece: Scott Ritter, Michael Hudson – Global Research – Centre for Research on Globalization.

Michael Hudson es un antiguo economista de Wall Street. Distinguido profesor e investigador de la Universidad de Missouri, en la ciudad de Kansas (UMKC), es autor de numerosos libros, incluidos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire, del que recientemente ha publicado la tercera edición ampliada (Ed. Islet).

 

GR (Michael Welch): Es un gran privilegio hablar con usted de nuevo, Sr. Hudson. Bienvenido.

Michael Hudson: ¡Gracias por recibirme!

GR: Estamos viendo hoy cómo la OTAN está aunándose en torno al llamamiento de EE. UU. para sancionar a Rusia, incluyendo su exclusión del sistema SWIFT. Están siendo golpeados con sanciones para dañar, «sanciones infernales» como diría el presidente Biden, y no parece que esté funcionando. Pero las sanciones están volviendo como un bumerán y golpeando muy duramente a la UE y a los Estados Unidos con subidas de precios de alimentos, fertilizantes, petróleo y gas. Pareciera que están provocando la agresión rusa, como si le hubieran obligado a hacerlo. Sabemos que esto no es cierto, es decir, es algo en lo que han estado trabajando todo este tiempo. Pero, ¿cuál era realmente el objetivo estratégico de provocar a Rusia para que fuera a una guerra de sanciones con Ucrania?  ¿Preveían que Rusia pediría clemencia o hay algo más en juego?

MH: Creo que es justo lo contrario de lo que has dicho. La guerra no es contra Rusia. La guerra no es contra Ucrania. La guerra es contra Europa y Alemania. El propósito de las sanciones es impedir que Europa y otros aliados aumenten su comercio y sus inversiones con Rusia y China, porque Estados Unidos vio que el centro del crecimiento mundial no está en América ahora que se está desindustrializando. Seguir las políticas neoliberales desde la década de los 80 ha terminado por vaciar la economía estadounidense. ¿Y cómo diablos puede Estados Unidos mantener la prosperidad si ha perdido la capacidad de crear riqueza?

La única forma de mantener la prosperidad si no se puede crear en casa es obtenerla del exterior. Y el intento, desde hace un año, del presidente Biden y de los neoconservadores estadounidenses, fue bloquear el Nord Stream 2, y en su defecto, bloquear todo el comercio energético y de otro tipo con Rusia; para que Estados Unidos pudiera monopolizarlo por sí mismo. Una de las principales herramientas de los últimos cien años de control de la economía mundial por parte de EE. UU. ha sido la industria del petróleo, controlando así el comercio mundial de energía. La energía es la clave del PIB, de la productividad de todos los países, y la idea de que el comercio energético saliera del control de EE. UU. y entrara en el de otros países amenazaba la capacidad de EE. UU. de desactivar a otros países.

Así que la provocación de la guerra en Ucrania y la provocación de una respuesta por parte de Estados Unidos ha permitido a este país decir: “miren lo mal que lo está haciendo Rusia, se está defendiendo”. Defenderse contra Estados Unidos es una declaración de guerra, porque eso significa que se está rompiendo con el sistema dolarizado, y con ello, la posibilidad de que otros países se liberaran fue vista por los Estados Unidos como un desafío a su capacidad de dictar políticas y de utilizar la diplomacia del dólar para hacerse con el control de sus posiciones de liderazgo.

El temor de los Estados Unidos, por supuesto, es que el movimiento ecologista sea capaz de moverse para detener el calentamiento global mediante la reducción del uso de los combustibles de carbón, el petróleo y el gas. Así, al crear esta crisis en Europa, los Estados Unidos en gran medida… basan su política exterior en la aceleración del calentamiento global; acelerando la utilización del carbón y del petróleo como los combustibles del futuro. Creo que el presidente Biden hoy está en Polonia prometiendo que reemplazará el petróleo ruso por carbón polaco. Y por carbón americano, por eso el presidente Biden tiene al senador Manchin, del lobby de la industria del carbón, como presidente de la Comisión de Energía y Recursos Naturales del Senado..

Así que lo que se está viendo no es que a los Estados Unidos les salga el tiro por la culata y se disparen en el pie creando una crisis mundial. ¡Esa es la idea! Porque saben que, en la crisis mundial, los precios de la energía van a subir mucho, beneficiando a la balanza de pagos de EEUU. Las compañías petroleras que controlan el comercio mundial de petróleo, una vez que excluyan a Rusia de él; los precios de los cultivos agrícolas subirán mucho, beneficiando a Estados Unidos como exportador agrícola, especialmente si impiden las exportaciones de trigo ucraniano y ruso. Esto va a crear una crisis de deuda para los países del tercer mundo cuyas deudas están a punto de vencer. Y Estados Unidos puede utilizar esta crisis de la deuda para obligarles, o intentar obligarles, si acceden a ello, a seguir privatizando y vendiendo su propiedad pública a los compradores estadounidenses con el fin de obtener el dinero para pagar las deudas y las importaciones más caras de petróleo y alimentos.

La estrategia de EE. UU. es crear exactamente la crisis mundial que has presentado como accidental. Puedes estar seguro de que esta gente lee los periódicos lo suficiente como para saber que éste es el resultado obvio de lo que están haciendo. Mire lo que están haciendo como algo deliberado. No asuma que son tontos. Son inteligentes, son malvados, pero no son tontos.

 

Leer entrevista completa en «SinPermiso» en español. (Traducción de Àlex Rosell)

Leer artículo original en «Brave New Europe»

 

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