POLO DE LA IZQUIERDA. Comunicado

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POLO DE LA IZQUIERDA

COMUNICADO

¿Recuerdan la foto del trío de las Azores (Aznar, Blair, Bush) que, a principios de siglo, decidió la guerra de Irak?  El consiguiente “NO A LA GUERRA” que ensordeció las plazas de España y de buena parte de una Europa sedienta de Paz parece haberse extinguido. Veinte años bastaron para que mutara en doloroso silencio ante la fáctica Otanización de la UE.

En 1991, la OTAN correspondió a la disolución del “Pacto de Varsovia” extendiéndose por el Norte, el Oeste y el Sur de las fronteras de Rusia. Desde el golpe de Maidan-2014 y violando los acuerdos de Minsk, los EE.UU. vienen financiando el rearme de Ucrania. En expresión reproducida por el mismísimo Papa de Roma, “la OTAN está ladrando a las puertas de Rusia”.  Esa es la causa real del actual y lamentable conflicto en Ucrania. Ese digno pueblo, en manos de un corrupto rodeado de ultranacionalistas y de nazis, está siendo víctima, y a la vez pretexto, de la abierta pretensión USA de imponer una unipolar geografía del poder global.

Para ello, la Cumbre OTAN en Madrid completó, con Suecia y Finlandia, esa suerte de nuevo telón de acero en Europa.  Mientras, se activaron las “células de Guerra” del Sistema: desde los Gobiernos de Occidente hasta la flor y nata del Capitalismo mundial que representa el G.7, pasando por una beligerante Comisión Europea y, obviamente, por las estructuras de la OTAN que inundan el Continente. Todo está activado, incluida una insultante estrategia “informativa” oficial.

¿Qué está ocurriendo?  La globalización neoliberal, financiarizada y salvaje, no sólo está liquidando las políticas keynesianas que posibilitaron notables conquistas sociales, sino que promueve devastadores procesos de acumulación capitalista. Junto al brutal atraco económico perpetrado con la explosión de precios de los servicios y productos básicos, destaca el hiper-militarismo y la Industria de la Guerra. Esta es hoy más que nunca, si cabe, motor y garante de la existencia capitalista. Con la amenaza de una posible escalada y abierta confrontación militar, el gran Capital aprovecha para imponer una auténtica Revolución conservadora en forma de profunda regresión social, alienación cultural y destrucción democrática. En realidad, asistimos al agotamiento de un Sistema que sólo provoca rapiñas y barbarie en las distintas esferas de la actividad humana. Su mantenimiento es crecientemente autoritario y coercitivo., lo que convierte la consecución de la Paz y el Desarme en sinónimo de Revolución mundial emancipadora de los pueblos.

Tan sólo corregido por el cercano final de la pandemia COVID 19, esas son, someramente apuntadas, las realidades de un panorama social y geo-político desolador que, en nuestro país se ve acompañado por la gestión de un Gobierno a la deriva, en descomposición. Un Gobierno que parece ya desahuciado por la mayoría ciudadana. A excepción de Cataluña (donde su complicidad con el separatismo nacionalista ha actuado de salvavidas), todos los demás veredictos electorales recientes arrojan resultados realmente alarmantes. Tras Galicia, Euskadi, Castilla y León, Madrid y Andalucía, el balance político resulta incuestionable:   constante desplome de las dos fuerzas que conforman el Gobierno, consolidación del Nacionalismo y auge de la Derecha, incluida su versión más extrema

No es la victoria de las Derechas, pues éstas no crecen por méritos propios en las conciencias de la base social trabajadora. Lo hacen, principalmente, gracias al profundo desprestigio social que provoca una izquierda que dejó de serlo, que engaña, oculta, desencanta y desmoviliza el activismo social y demás energías progresistas. Es la derrota de la “izquierda” instalada en la perpetuación del Sistema del Capital. ¿Cómo reclamarse de la Izquierda y, por ejemplo, denigrar el proceso de Transición a la Democracia que nos dimos tras 40 años de dictadura; o contemporizar con el nacionalismo, su “derecho a decidir” y persecución del idioma de todos;  o favorecer los privilegios de unas pocas CC.AA. sobre todas las demás; o asumir la ultraliberal reforma del 135 de la Constitución; o traicionar la causa saharaui; o renunciar a combatir la OTAN y el aumento del gasto militar mientras claman extremas urgencias sociales?

Resulta pues legítimo interrogarse: ¿dónde está la Izquierda? Aquella Izquierda solidaria, transformadora y alternativa que se atreve a serlo, que afronta las causas del creciente sufrimiento social y no se limita sólo al tratamiento de sus efectos. Que no se conforma con promover tímidas reformas sociales progresistas que se ven rápidamente desactivadas por el gran Capital que, ese sí, escapa del control democrático. Aquella Izquierda que no acepta ser adorno en los escaparates del Sistema, ni solamente paliativa de las lacerantes situaciones de hambre, exclusión y miseria que se multiplican por doquier.

Los colectivos, organizaciones políticas y personalidades que decidimos relacionarnos en torno al POLO de la IZQUIERDA lo hacemos convencidos de la necesidad de contribuir a recrear en nuestro país un renovado Proyecto político y social que reactualice la utilidad de la Izquierda Alternativa. Nos proponemos situarla en condiciones de afrontar con rigor los profundos cambios globales que se están produciendo y los desafíos que éstos generan. En resumen, rechazamos que la única alternativa posible a lo actual sea optar por las Derechas.  

Existe una senda progresista. La sintetiza bien el Secretario general de AIREs: “nos proponemos elaborar propuestas y programas para dar respuesta a los problemas inmediatos que tiene por resolver la sociedad española: el empleo; el paro juvenil; la pobreza; el control sobre la inflación y el alza de los precios que ha desactualizado los salarios en un 14% durante el último año. El acceso a la vivienda; la corrupción; las puertas giratorias, es decir la connivencia política con las empresas del mercado oligopolista de la energía, que está enriqueciendo a unos pocos y empobreciendo a la mayoría social; el fraude fiscal; la competencia fiscal entre autonomías; la dignificación de la sanidad pública, acabando con los recortes presupuestarios y las listas espera. La mejora de la Educación y la exigencia de la cooficialidad de la lengua española en un plano de absoluta igualdad con las lenguas autonómicas; la regulación de la Inmigración; la Justicia y la Seguridad Pública. Es decir, la mejora de la calidad de vida de la población española”.

A lo que sin duda cabe añadir el rechazo a las degradantes prácticas de “doble moral”, muy especialmente cuando se refieren a situaciones de desprecio, violencia y discriminación de la Mujer.  Asimismo, consideramos aberrante la llamada “teoría de género” que promueve esa “izquierda woke”, posmoderna y totalitaria, que cancela las realidades sociales existentes y borra a la mujer trabajadora como parte del sujeto político histórico, reduciéndola a mera mercancía (prostitución, vientres de alquiler, etc.)

Son ya muy numerosos quienes en España comparten estas reflexiones y consideran urgente recuperar una organización política de la Izquierda fiel a sus principios, incompatible con el neoliberalismo, el nacionalismo, el populismo, la desideologización y la pos-modernidad relativista e individualista. Una organización política de Izquierdas que redignifique y reacredite socialmente la Política fusionando lo que hace con lo que dice, que no huya aturdida ante las complejas nuevas realidades globales, sino que complete su acción cotidiana con el despliegue de una estrategia política y social para una amplia Alianza por la Paz, la Solidaridad y el Progreso, de ámbito europeo y también global, capaz de alcanzar la gobernanza de los procesos de integración supranacionales y de globalización.

Es hora de resistir y reinventarse sin traicionarse: de reconstruir y reformular con audacia un Proyecto político e ideológico serio, basado en el potencial emancipador del Marxismo, vertebrado a partir del conflicto social que resulta de la contradicción Capital-Trabajo y  comprometido con el Sindicalismo de clase y el Feminismo progresista.

Un Proyecto de clase, moderno, practicable y universal, netamente distinto de esa providencial operación continuista urdida desde el Gobierno, elitista y tecnocrática, de reconocida inspiración “liberal democrática”, copiosamente alimentada por el CIS y demás Medios afines y orientada a ocupar, con notable deslealtad y no menos prepotencia, el espacio de quienes, al grito de “no nos representan”, irrumpieron para “asaltar los cielos” y acabaron compartiendo Gobierno de la OTAN.

Finalmente, el POLO de la IZQUIERDA invita a todas aquellas personas sensibles a las ideas de emancipación social a participar del reagrupamiento y reconstrucción del territorio militante de la Izquierda en nuestro país.

Madrid, septiembre 2022

Participan del Polo de la Izquierda: Plataforma Global contra las Guerras; Izquierda Necesaria; AIREs-La Izquierda; Partido Feminista de España; El Jacobino; Socialismo 21; Plataforma de Izquierdas.

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